Cuando no se tiene más que hacer una tarde de domingo, se decide uno ir a pasear por Plaza Universidad (aunque me choca su mala distribución, sus entradas incómodas, su estacionamiento mal planeado y su fuente enorme que obstruye la luz del techo).
Con bolsas de tela a los costados por eso de la ecología, descubro las ofertas de productos de limpieza:
uno para los vidrios
otro para las superficies de madera
uno más para el baño
aquel para dejar libre de insectos a los trastes
ah! ese también para combatir el cólera del refrigerador
y demás burradas...
No hay tanta gente,
supongo toda aparecerá el miércoles o jueves durante el día.
De repente me digo, por qué no caminar del otro lado del mall?
Camino
Observo
Encuentro:
Lenceria.
Ajáaaaaaaaaaaaaaaa el que me atiende se sonroja al ver dichosa selección.
No sabe cómo coquetear y su mirada se vuelve efusiva ante mi
Gracias! y sonrisa.
Observa mi tarjeta.
Me pide mi credencial de lector (aunque sé que eso no se pide para la de débito)
Preocupación, mi dirección es la anterior y piensa eu está muy lejos.
Vuelve a sonreir y detiene mi bolso.
No sabe que decir pues quedo parada y mirandolo fijamente.
Me quito los lentes obscuros.
Vuelvo a sonreir.
Torpe.
Me da la bolsa y casi la tira.
Tartamudes y sólo logra decir:
Bu... buenas tardes... hasta pronto!
(sic)
Voy a otra tienda.
Sunday, December 27, 2009
Voilá

Hoy llegó el cartero muy temprano a la puerta.
Desperté entre el encanto del sol y el frio viento del invierno.
Mensajeria pagada.
Y ahí, una carta de navidad-año nuevo enviada desde Italia!
Paolo escribió en dos lineas de una postal de Trieste:
te dije que cuando regresara a mi tierra escribiría a mi bella amiga que conocí una mañana soleada en Miami cuando se disponía a desayunar, durante artBasel '09... eso fue lo grandioso de la feria! con amor
Paolo (el del restaurante italiano... por si lo habías olvidado)
Pd. Llego el 2 de enero.
Buenos días!!!!!
Paolo, es historia de otro canal, luego platicaré de él, por mientras, puedo decir qeu Trieste se ve plasmado en un papel de forma peculiar con sus tonos verdes y el castillo de Miramare blanco... almenos eso dice la postal.
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mi vida como RP,
petite internacional
Saturday, December 26, 2009
odio cuando ésto pasa...
Me invitaron a cenar porque al parecer la ciudad está muerta y todo es bello...
Calles despejadas,
cielo azul nocturno con destellos de nubes a lo lejos,
acompañantes muy divertido, todos hombres, bueno, sólo somos 5, 4 de ellos machines.
Luego de decidir donde ir a comer y olvidarnos de los tacates qeu nuestra buenas madres nos dieron para la casa y que disfrutaramos variso días comiendo de ellos... optamos por un restaurante en el centro... dónde más podríamos ir si no al mismisimo centro para ver la parafernalia de la iluminación y terminar caminando por el zócalo como tantas veces ha pasado cuando vienene a México?
Entonces, Manolo decide que vayamos a la Terraza del Conquistador, decididos a gastar el dinero que les mandan sus trabajos nocturnos y a dispararme la cena, porque el acuerdo fué:
la morena viene va con ustedes si la consienten porque anda triste!
Aceptan
No les queda de otra, dormiran en casa por dos días mientras salimos de viaje.
El punto es que estamos aquí esperando en el bar poruqqe como también era obvio, hay mucha gente en el restaurante, al parecer eso de ver el zócalo de noche es emocionante. (Sic)
Justo a la entrada, un buen mesero nos ve con carisma y nos dice:
señorita, jóvenes... mientras esperan puedo ofrecerles alguna bebida.
ni tarde ni perezosos, los machines aprietan los labios con singular sonrisa y David contesta:
señor, no nos ofrezca nada sino es un buen vino para amedrentar la espera
Risas. Vamos! es David, apenas si puede pedir un vaso de agua y hoy le sale lo cortesano!
Entonces, como por arte de magia, desaparece nuestro mesero.
Pasan 30 segundo sy regresa con una carta de vinos.
Son muchos.
Observamos.
Azzath quiere decidir.
Manolo sólo piensa en su bebida,
David exige que sea un Cabernet
Martucci dice que yo decida
y finalmente, todos voltean a verme y digo:
quiero un vino blanco semiseco, y que sea nacional por favor, así que... cuál es el que nos recomienda?
y justo ahí, cuando decido ver la carta, me interrumpe el mesero y dice:
entonces señorita lo que su paladar puede disfrutar ésta noche es un vino de Baja California (mi ensenada querida) o bien, uno Queretano
(estaba tan perdida en mis ensamientos y viendo el espejo del fondo que olvidé esa frase hasta que Azzath me toma del brazo y me dice si estoy bien...)
no entendí la pregunta de Az y vuelve a preguntar el mesero:
es ese el que puedo traerles?
Copa para 5?
Borro mi cassette y todos al unísono contestan:
si por favor.
Me vuelve a preguntar Azzath si estoy bien y ahí es cuando reacciono.
La Redonda... volteo y veo a Az y le digo:
almenos si lo vuelvo a ver puedo decirle que la empresa donde creo que aún trabaja, promociona bien sus vinos... eso, o mi karma de los círculos pequeños se hace funcional.
Me perdí como un minuto de conversación justo cuando el mesero comenzó a hablar de las delicias del vino queretano y lo bueno que era ese viñedo y bla bla bla bla bla...
Comienzo a reirme como tonta y todos vuelven sus caras de preocupación a caras de absurdos cotidianos.
Claro! me da risa.
qué más puedo hacer?
Bla blablablablabla... ya nos dieron mesa.
45 minutos esperando,
espero que la iluminación y la pista de hielo vista desde arriba valga la pena...
de lo contrario ni el vino sabrá bien... que de hecho no está mal, pero lo tiene mejores (ojo, eso lo dijo el mesero no yo)
Me voy...
cena en las alturas me espera.
Calles despejadas,
cielo azul nocturno con destellos de nubes a lo lejos,
acompañantes muy divertido, todos hombres, bueno, sólo somos 5, 4 de ellos machines.
Luego de decidir donde ir a comer y olvidarnos de los tacates qeu nuestra buenas madres nos dieron para la casa y que disfrutaramos variso días comiendo de ellos... optamos por un restaurante en el centro... dónde más podríamos ir si no al mismisimo centro para ver la parafernalia de la iluminación y terminar caminando por el zócalo como tantas veces ha pasado cuando vienene a México?
Entonces, Manolo decide que vayamos a la Terraza del Conquistador, decididos a gastar el dinero que les mandan sus trabajos nocturnos y a dispararme la cena, porque el acuerdo fué:
la morena viene va con ustedes si la consienten porque anda triste!
Aceptan
No les queda de otra, dormiran en casa por dos días mientras salimos de viaje.
El punto es que estamos aquí esperando en el bar poruqqe como también era obvio, hay mucha gente en el restaurante, al parecer eso de ver el zócalo de noche es emocionante. (Sic)
Justo a la entrada, un buen mesero nos ve con carisma y nos dice:
señorita, jóvenes... mientras esperan puedo ofrecerles alguna bebida.
ni tarde ni perezosos, los machines aprietan los labios con singular sonrisa y David contesta:
señor, no nos ofrezca nada sino es un buen vino para amedrentar la espera
Risas. Vamos! es David, apenas si puede pedir un vaso de agua y hoy le sale lo cortesano!
Entonces, como por arte de magia, desaparece nuestro mesero.
Pasan 30 segundo sy regresa con una carta de vinos.
Son muchos.
Observamos.
Azzath quiere decidir.
Manolo sólo piensa en su bebida,
David exige que sea un Cabernet
Martucci dice que yo decida
y finalmente, todos voltean a verme y digo:
quiero un vino blanco semiseco, y que sea nacional por favor, así que... cuál es el que nos recomienda?
y justo ahí, cuando decido ver la carta, me interrumpe el mesero y dice:
entonces señorita lo que su paladar puede disfrutar ésta noche es un vino de Baja California (mi ensenada querida) o bien, uno Queretano
(estaba tan perdida en mis ensamientos y viendo el espejo del fondo que olvidé esa frase hasta que Azzath me toma del brazo y me dice si estoy bien...)
no entendí la pregunta de Az y vuelve a preguntar el mesero:
es ese el que puedo traerles?
Copa para 5?
Borro mi cassette y todos al unísono contestan:
si por favor.
Me vuelve a preguntar Azzath si estoy bien y ahí es cuando reacciono.
La Redonda... volteo y veo a Az y le digo:
almenos si lo vuelvo a ver puedo decirle que la empresa donde creo que aún trabaja, promociona bien sus vinos... eso, o mi karma de los círculos pequeños se hace funcional.
Me perdí como un minuto de conversación justo cuando el mesero comenzó a hablar de las delicias del vino queretano y lo bueno que era ese viñedo y bla bla bla bla bla...
Comienzo a reirme como tonta y todos vuelven sus caras de preocupación a caras de absurdos cotidianos.
Claro! me da risa.
qué más puedo hacer?
Bla blablablablabla... ya nos dieron mesa.
45 minutos esperando,
espero que la iluminación y la pista de hielo vista desde arriba valga la pena...
de lo contrario ni el vino sabrá bien... que de hecho no está mal, pero lo tiene mejores (ojo, eso lo dijo el mesero no yo)
Me voy...
cena en las alturas me espera.
ante la decadencia
Los espíritus de la tradición no son más que el link de lo que nos hace ser represivos.
No hay que ser revoltosos, hay que pensar el actuar para que el cometido tenga sentido.
Las caminatas al fin del día, son como esa sensación de meter la mano en un costal lleno de frijoles, de canicas, de croquetas, de arroz... de lo que sea. Esas pequeñeces son lo que nos permite usar los sentidos.
Me bañaré con la luz apagada,
encenderé una vela para secarme mientras veo por el espejo,
aquellas gotas que recorren mi espalda y resbalan por mi tatuaje...
miraré de reojo con las grandes sombras iluminadas por los destellos rojos de la pared del baño...
miraré nuevamente las gotas que ahora están por mi cadera...
cerraré nuevamente los ojos,
e imaginaré la curva que hace aquella gota perdida que ha llegado a mi glúteo derecho
y ahí,
sin más desaparece.
Sí, ésta tarde mi baño de tina espera por una velada de luz de velas y las gotas recoriendo mi cuerpo.
No hay más,
mi cuerpo en la oscuridad...
No hay que ser revoltosos, hay que pensar el actuar para que el cometido tenga sentido.
Las caminatas al fin del día, son como esa sensación de meter la mano en un costal lleno de frijoles, de canicas, de croquetas, de arroz... de lo que sea. Esas pequeñeces son lo que nos permite usar los sentidos.
Me bañaré con la luz apagada,
encenderé una vela para secarme mientras veo por el espejo,
aquellas gotas que recorren mi espalda y resbalan por mi tatuaje...
miraré de reojo con las grandes sombras iluminadas por los destellos rojos de la pared del baño...
miraré nuevamente las gotas que ahora están por mi cadera...
cerraré nuevamente los ojos,
e imaginaré la curva que hace aquella gota perdida que ha llegado a mi glúteo derecho
y ahí,
sin más desaparece.
Sí, ésta tarde mi baño de tina espera por una velada de luz de velas y las gotas recoriendo mi cuerpo.
No hay más,
mi cuerpo en la oscuridad...
mandarinas en gajos
http://www.youtube.com/watch?v=Xwl7jtT8Xkc
yo voy a ir a Angola en el 2010...
despertando y haciendo desayuno para dos, mas una mascota, destapando las galletas de regalo de un envase metálico que muestra un muñeco de nieve un poco feliz por su estúpida nariz de zanahoria!
Azzath dice que debo hacer las paces con la vida de los demás.
No quiero, yo que obtengo?
no todo es publicidad para la vida?
eso creo que lo leí en un libro del Sanborns...
En fin, tengo que ir al veterinrio con Camilo, mientras Az va a buscar los regalos de su familia y cosas así para llevar de México a Barcelona.
Que joda esto del fin de año.
yo voy a ir a Angola en el 2010...
despertando y haciendo desayuno para dos, mas una mascota, destapando las galletas de regalo de un envase metálico que muestra un muñeco de nieve un poco feliz por su estúpida nariz de zanahoria!
Azzath dice que debo hacer las paces con la vida de los demás.
No quiero, yo que obtengo?
no todo es publicidad para la vida?
eso creo que lo leí en un libro del Sanborns...
En fin, tengo que ir al veterinrio con Camilo, mientras Az va a buscar los regalos de su familia y cosas así para llevar de México a Barcelona.
Que joda esto del fin de año.
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